Se pide tranquilidad pero...
Llevo días sin escribir nada sobre Ezker Batua, es algo que me desfonda. Hasta ahora he publicado cartas de otros, reflexiones, intervenciones públicas,... No he escrito de lo que sé que está pasando, ni de las trifulcas personales. En todo esto siempre hay compañeros muy quemados, y otros intentamos despertarles una sonrisa, apoyarles y pedirles tranquilidad. A menudo se nos calienta la boca y dan ganas de dejar de jugar y romper la baraja, y la verdad, no somos así, pero hay límites, y jugar sabiendo que te hacen trampas y no levantarte de la mesa...es jodido.
Yo más concretamente vengo de intentar negociar una lista de consenso en mi asamblea local, y por lo que sea, porque manejábamos números distintos, no ha sido posible llegar a un consenso sobre el número de delegados que deben ir a la asamblea general que responden a una tendencia, a otra, o a la de más allá. Pues no pasa nada, se votará, y saldrá lo que salga.
Supongo que pensar que esto es lo normal, es algo compartido por la mayoría.
Pero me encantaría saber cómo se sienten algunos de los que creerán que lo anterior es razonable:
Por ejemplo algún compañero de alguna asamblea de encartaciones que ha tenido que desplazarse a un pueblo diferente al de su asamblea para ir a votar, porque desde la secretaría de organización, que como Dios es todopoderosa, la ha convocado en un restaurante de ese pueblo(por cuyo alquiler ha pagado), en vez de hacerlo en el pueblo en el que está arraigada la asamblea.
O por ejemplo algún compañero de Donosti, que ha visto que la afiliación de su asamblea ha aumentado en un 40% en dos días, antes del cierre de censos, lo cual como comprenderéis cambia por completo la realidad de la asamblea, y digo cambia por no decir manipula.
O por ejemplo qué pensará algún compañero de Oñati, cuya asamblea ha sido convocada para un martes de 10:15 a 10:45 de la mañana, que debe ser que desde la secretaría de organización han pensado que en Oñati no trabaja nadie.
Puedo seguir dando ejemplos, pero bastante tengo con pensar a ver qué pasa en mi asamblea local, que presentó una carta solicitando una fecha concreta que le venía más o menos bien a la mayoría de los presentes en dicha asamblea, y aún no se ha contestado. Sabiendo que no hemos sido capaces de llegar a un consenso...miedo me da.
Intento ser de los que tratan de normalizar las relaciones con todo el mundo piense como piense, pero sí que es cierto que hay muchas cosas que se atragantan, y siempre digo que en todos lados cuecen habas, pero en este caso el que hace trampas y a lo bestia es el que reparte el juego, y sin ningún pudor porque como son todopoderosos, "nadie puede hacer nada".
Ya vendrán tiempos mejores, o eso me suele gustar pensar, y aunque tenga mis sueños de cambio político bastante cansados, al menos puedo decir que tengo la conciencia tranquila.
Etiquetas: Ezker Batua

Crear un enlace
<< Inicio